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martes, 14 de octubre de 2014

Una mirada histórica a Stalin y el revisionismo a través de Domenico Losurdo.

En este artículo he intentado hacer una pequeña reseña sobre el libro de Losurdo, además de aportar otros datos y teorías sobre el revisionismo que me parecen interesantes, no es una reseña del libro al uso, si no más bien un ensayo sobre lo que me ha sugerido el libro de Losurdo:


Link para ver y descargar el libro de Losurdo.


Domenico Losurdo es un filósofo italiano nacido en 1941 en Bari. Constituye uno de los principales filósofos italianos de la actualidad, también es conocido por sus trabajos historiográficos, y se caracteriza por su mirada antirrevisionista hacia la historia. Actualmente es docente en la universidad de Urbino. Sus investigaciones se centran en la reconstrucción de la historia de la filosofía política alemana, desde Kant a Marx, con especial interés en Hegel. Sus obras históricas se han centrando el desmontaje de mitos y leyendas. Ejemplos de estas obras serían; Il revisionismo storico. Problemi e miti, o la que voy a tratar en este ensayo; Stalin, historia y crítica de una leyenda negra.

La obra de Losurdo se podría resumir en 3 palabras; provocativa, apasionante y antirrevisionista. Provocativa porque saca a la palestra un tema tabú por parte de la historiografía profesional occidental, desmonta los mitos de Stalin, sin ser una obra de marcado carácter político o propagandísitica como podrían serlo otras que persiguen el mismo objetivo pero por medios no profesionales, como la obra de Ludo Marteens: Otra mirada sobre Stalin. Apasionante porque la redacción del autor, la estructura del texto y el interés de sus estudios, despierta al lector hasta devorar el libro. Y antirrevisionista por el objeto de su estudio, que no es otro que desmontar los mitos y leyendas que en parte la historiografía y en parte la esfera política han elaborado sobre el personaje en cuestión; Stalin. Es a parte de esto mucho más; es un trabajo fruto de una profunda investigación, que cita a docenas de los mejores historiadores del siglo XX; que además cuenta con un amplísimo repertorio de citas de personajes contemporáneos a Stalin, algunas de ellas que parecen impensables a día de hoy, y que simplemente con esas citas es capaz de desmontar muchas de las leyendas que a día de hoy siguen vigentes.

Losurdo comienza planteándose varias preguntas, que se podrían resumir en una ¿Como es posible que la figura que despertó la admiración de millones de soviéticos y de trabajadores e intelectuales en todo el mundo, pasará a ser totalmente denostada hasta el surrealismo en los años 50? Para responder a esta pregunta Losurdo focaliza su análisis en el XX Congreso del PCUS, y en el famoso discurso secreto de Nikita Kruchev. ¿Porque ese discurso tan duro sobre el hombre que hasta el día de su muerte fue admirado -por lo menos oficialmente- por el propio Kruchev e infinidad de hombres como él? Losurdo tiene respuesta para ello; alguien tenía que pagar los crímenes de la etapa anterior, Losurdo no duda ni niega la brutalidad y la cantidad de sangre derramada durante el gobierno de Stalin, lo que achaca a Kruchev es un lavarse las manos con todo lo anterior. Para Kruchev -y por ende para el gobierno soviético post-Stalin- el Gulag, las consecuencias de la industrialización y de la colectivización de las tierras solo tuvieron un responsable; Stalin. Si bien Stalin tuvo una responsabilidad ineludible en esos actos, ¿Es suficiente para calificarlo como “Enorme, siniestro, caprichoso y degenerado monstruo humano”1? Sin duda, en sus circunstancias, este discurso le sirvió a Kruchev para legitimarse en el poder tras las luchas internas por alcanzarlo, pero ¿Nos sirven estas interpretaciones para hacer un bagaje histórico sobre Stalin?

Para Losurso es necesario primero quitar los prejuicios que existen sobre Stalin. Entra dentro de la lógica actual el descrédito exagerado a una figura que fue líder de la URSS en sus momentos más gloriosos. A nadie se le escapa, que bajo el gobierno de Stalin, Rusia paso del arado feudal al átomo, es decir, que sorprendió a la burguesía mundial por su grado de desarrollo y crecimiento en momentos en los que Europa y EE.UU pasaban por una de sus peores crisis, es además -aunque la propaganda nos indique lo contrario- el que lideró al país que más aportó para derrotar a los nazis en la segunda guerra mundial. Fue el comunista que más apoyos recabó en vida y el que en mayor medida -en la práctica- extendió el socialismo. Lógicamente, un personaje de estas características no puede ser bien tratado por la ideología dominante. Así como la aristocracia del siglo XIX jamás brindó por Robespierre, ni los esclavistas romanos alabaron a Espartaco, los propagandistas de la burguesía jamás harán un estudio profesional sobre Stalin.

Lo cierto es que Stalin fue un personaje complejo, con luces y sombras, algunos se fijan en las luces, otros en las sombras, los historiadores tenemos que fijarnos en lo nuestro, en la historia. En una historia profesional que nos ayude a comprender e interpretar lo que pasó en la Unión Soviética, y para ello hace falta sumergirse en la historia de Rusia, en un análisis de las relaciones internacionales, en las relaciones de clase, en la sociología y cultura rusa, no podemos basarnos únicamente en cifras e interpretaciones destinadas a la denigración y al maniqueismo. Y esto es lo que consigue Losurdo.

Buena parte del libro de Losurdo se basa en la contextualización, en hacer historia comparada con otros estados y otros líderes del momento. Muy interesante es ver como algunos de los que comenzaron a escribir contra Stalin y la URSS en los 50, antes habían reconocido e incluso alabado a estos.

Losurdo pone de manifiesto que las prácticas de deportación o trabajos forzados denunciadas como “monstruosas” cuando se debían a los estalinistas, eran perfectamente aceptables para el Occidente liberal cuando éste las aplicaba a los pueblos colonizados. Para Losurso la obra de Stalin podría resumirse en esta frase de Isaac Deutscher -que no le tenía el menor aprecio-: “encontró una Rusia que trabajaba la tierra con arados de madera y la dejó propietaria de la pila atómica… Un resultado similar no habría podido obtenerse sin una profunda revolución cultural con la que se enviase a todo un país a la escuela para darle una amplia instrucción”2. Deutscher habría podido añadir que todo se hizo en un clima de hostilidad internacional y sabotaje inaudito y fue acompañado por la creación de un potente ejército que venció prácticamente solo al fascismo. Por supuesto fue el resultado de una dictadura feroz, ¿cómo podríamos imaginar que se hubiese realizado de una manera diferente? ¿Y cómo habríamos podido imaginar que todo eso fue realizado por el loco sanguinario, estúpido e inculto descrito en la “leyenda negra”?

Quizá una de las prácticas más sibilinas de la historiografía revisionista es la comparación Stalin-Hitler, que tan en boga está a día de hoy. Losurdo trata profundamente este tema en el capítulo Olvido de la historia y construcción de una mitología, Stalin y Hitler como hermanos monstruos gemelos. Y transversalmente en otros capítulos. Losurdo analiza como uno de los términos que se crearon de facto para asimilar el nazismo y el comunismo como algo similar es el de totalitarismo. Un término no histórico que se basa en hechos y estructuras puntuales para igualar dos ideologías -comunismo y fascismo- y dos prácticas -el III Reich y la URSS de Stalin- en un momento muy concreto, los inicios de La Guerra Fría. Al ser derrotado el nazismo quedaron como vencedores los antiguos aliados, por un lado EEUU liderando el bloque capitalista, y por el otro, la URSS al mando del campo socialista. A partir de ese momento, intelectuales como Hannah Arendt -una de las que anteriormente alabó a Stalin3- desarrollaron el aparato teórico del totalitarismo, lo que hasta el día de hoy, en su versión más simplista, ha servido para denigrar al comunismo, igualándolo al nazismo hitleriano, por los factores de: Partido único, líder con poder ilimitado y alta represión. Esta simplificación interesada, lleva al olvido de todos los procesos, de enorme complejidad, que llevaron al poder al nazismo y al comunismo en sus respectivos países. Losurdo desmonta la teoría del totalitarismo, así como las cifras hinchadas que acompañan esta teoría, hasta el absurdo de los “100 millones de muertos”. En definitiva, la teoría del totalitarismo fue una teoría política nacida por los intereses del bloque occidental con el fin de denigrar a la URSS buscando cualquier punto de comparación con el III Reich. No es una categoría histórica asumible.

Para comprender y hacer comprender la historia hay que hacer siempre un profundo análisis de circunstancias, estructuras y fuentes. La historia que hoy conocemos sobre el tema en cuestión, la que es oficial, que no por ello profesional, está escrita por revisionistas de un calado sumo, o directamente por propagandistas: Joseph Goebbles, William Hearst, Robert Conquest y Alexander Solzhenitsyn. A mi juicio los cuatro pilares del revisionismo actual. Goebbles, como ministró de propaganda del Reich comenzó con la propaganda de atrocidades sobre lo que ocurría en la URSS, esto tuvo poca repercusión en occidente, hasta que Goebbles se alió con el magnate estadounidense de la
William Hearst, magnate de la
prensa amarilla estadounidense
prensa amarilla, el empresario filofascista William Hearst. El Holodomor, a día de hoy uno de los mitos fundacionales del nacionalismo ucraniano, fue tergiversado por Goebbles y difundido por Hearst, que en 1943 publicaba en la portada del “Chicago American” que la URSS había asesinado a 6 millones de ucranianos para imponer el socialismo en Ucrania. Si bien la hambruna de 1932-33 causó una cantidad de muertes difícil de calcular, es mentira afirmar que fue por imponer el socialismo y que fue únicamente en Ucrania. Si bien es cierto que la hambruna se desata por la colectivización forzosa y la resistencia de los Kulaks, resulta difícil pensar que el gobierno soviético lo planificara de alguna manera.

Robert Conquest, un ex-agente secreto y colaborador de la CIA metido a historiador -historiador cortesano- dio los siguientes pasos con sus trabajos “El gran terror” (1969) y “La cosecha del dolor” (1986), aumentando a 26 los millones de muertos causados por Stalin, 14 en el Holodomor y 12 en los Gulags. Pero fue el premio nobel de la paz, Alexander Solzhenitsyn -escritor y ex-preso del Gulag- el que redondeó la cifra a los 110 millones de muertos: 6 en el Holodomor, 60 en el Gulag y 44 en la Segunda Guerra Mundial. Si bien, achacar los 44 millones de muertos de la Gran Guerra Patria al propio Stalin -que en realidad fueron aproximadamente 27- ya es digno de no da ninguna veracidad a estas cifras, cualquiera que haga un balance sosegado de muertes se daría cuanta de la imposibilidad de estas, si la URSS hubiese perdido 110 millones de personas en menos de 30 años, en 1953 apenas quedaría nadie, es decir, es un disparate demográfico.

Antes de la caída de la URSS, Thomas Tootle desmontó la propaganda nazi sobre el holodomor con pruebas fehacientes, sin embargo, los revisionistas afirmaban que cuando se abriesen los archivos de los servicios secretos soviéticos, sus cifras quedarían incluso pequeñas. Cuando esto finalmente ocurrió, los investigadores norteamericanos Nicolas Werth y J. Arch Getty publicaron tras años de estudio en los archivos soviéticos, las cifras reales del Gulag, con 945.000 muertos totales (contando causas naturales) y certificando que en 1953 había 2 millones de presos en el Gulag, muy lejos de los 60 millones de muertos en el total y 25 millones de presos en 1953 que anunciaba Solzhenitsyn. Aun así, estos no rectificaron su error.

Las guerras de cifras son habituales, pero los historiadores no podemos caer en eso. No es nuestra labor juzgar a los personajes históricos, si no estudiar sus circunstancias e interpretar la historia. Para Losurdo las claves a la hora de estudiar a Stalin son las siguientes: La formación de la URSS, la industrialización, la guerra a los kulaks, la alfabetización de las masas, la creación de un estado benefactor gratuito, el intento de quedar fuera de una guerra impuesta por Hitler, la victoria sobre el nazismo y sin un auténtico consenso, sin olvidar que entre bastidores crecía un conflicto civil, una fractura del partido hegemónico -el PCUS- que nunca había cicatrizado4. Hay preguntas provocativas que muchos historiadores se niegan en responder ¿Hubiese sido capaz la URSS de derrotar al nazismo sin la represión anterior? ¿Deja de ser la obra de Stalin algo paranoico e inhumano cuando comienza la operación Barbarroja?

Sin duda aún queda mucho por estudiar sobre la figura de Stalin, y en general sobre la URSS. Pero quizá lo que primero tengamos que hacer para abarcar con seriedad y profesionalidad la compleja historia del socialismo en el siglo XX, sea desterrar para siempre al cubo de basura de la historia todas las teorías revisionistas, y no hay otra forma para conseguirla que combatiéndola con datos, con fuentes y con interpretaciones rigurosas basadas en la historia profesional y en la ciencia histórica. Losurdo, sin ser un historiador de profesión, hace un gran favor a la historia con este trabajo, documentado, riguroso y escrito con erudición. Y lo más importante, realizando una de las tareas más importantes que tienen los historiadores: destruir mitos.

Cámbiese la barretina por una gorrita española,
 estadounidense, o simplemente por el símbolo del dólar.


1Parte del discurso secreto de Nikita Kruchev (1956)
2Losurdo, Pg.12.
3Losurdo, Pg. 13.

4Losurdo, Pg. 554.

Adjunto un comic-web de @masademocrata publicado en su página: http://www.locoscomunistas.org/



martes, 25 de septiembre de 2012

Sobre el 25-S


Todos sabemos que hoy es el 25 de Septiembre, día elegido para llevar una acción que consistirá, supuestamente, en rodear el congreso de los diputados. Se lleva hablando de este momento desde antes de verano, y es que las dudas sobre este movimiento han sido planteadas desde el mismo momento en el que se convocó la acción. El apoyo de grupos ultraderechistas confundió a la izquierda en un principio, pero a día de hoy, está más que claro que esta acción ha sido convocada y apoyada por grupos de la izquierda social, desde el 15-M, pasando por el apoyo de partidos como el PCE, movimientos sociales... más de 100 según la prensa.

(Imagen del congreso de los diputados blindado por la policía)


¿Pero que objetivos tiene esta acción? Poco se oye, o más bien nada, sobre lo que se quiere sacar rodeando el congreso, ¿Meter miedo al gobierno? ¿Frenar los recortes? Que yo sepa no hay un objetivo claro más que el movimientismo por si mismo, que la acción salga adelante, y esto puede ser muy peligroso, puede ser la excusa perfecta para criminalizar el movimiento de protesta, poco o nada le costará a la policía secreta infiltrarse entre los manifestantes, ya sabemos de sus formas de provocación... también es la excusa perfecta para que todos aquellos radicales infantiles se diviertan atacando a la policía y provocando el caos. La jornada va a ser violenta, eso está claro, aunque si el gobierno fuese inteligente no lo sería, de todas formas, tienen el discurso bien preparado -ya están comparándolo con el 23-F-, tienen los medios de comunicación a su favor, y se enfrentan a una movilización muy poco planificada y sin objetivos claros, tienen todas las de ganar.

(Optimista cartel sobre las posibles consecuencias del 25-S, la pregunta sería, ¿Y si cae el gobierno? ¿Qué hacemos?)

Por otro lado, creo que el las movilizaciones tienen que subir algún peldaño en el nivel de tensión, ¿De esta manera? En mi opinión no, de todas formas si buscamos el lado positivo al 25-S vamos a poder comprobar cual es la reacción del gobierno ante una acción tan provocadora, o más bien, cual va a ser el nivel de represión por parte de la policía y el sistema en general, ¿Habrá encarcelados? ¿Muertos? Veremos, otra vez, el nivel de manipulación mediática en la prensa ¿Quién apuesta a que la portada de mañana de muchos periódicos será algo relacionado con el fuego? Y también veremos la reacción de la prensa internacional, la que a día de hoy sirve mucho más para enterarse de la realidad del país que los mass media españoles. Sin duda habrá imágenes de palizas por parte de la policía y sangre que corra de los manifestantes, que aparezca en los medios ya es otro cantar...

Como anuncia larepublica.es ayer en TVE, en horario de máxima audiencia, pusieron un documental sobre la revolución rusa, la primera revolución proletaria triunfante en la historia, este, a todo color, daba una imagen perversa de Lenin y los Bolcheviques, e idealizaba la revolución liberal de Febrero, la revolución planificada de Lenin aparece como un complot unipersonal, con ansias de poder y de sangre que acaba en la peor de las tragedias, chekas, gulag, Stalin... mandando un mensaje claro a la audiencia, "no confies en las revoluciones ni en los revolucionarios, y menos si tienen objetivos claros y posibilidades de victoria ¡Te llevarán al terror!". Sin duda este documental revisionista y con un alto grado de sensacionalismo -la música típica de películas de miedo lo dice todo- tiene un objetivo concreto y no se ha proyectado porque sí, no olvidemos que es el PP quien manda en la televisión pública.

(Documental revisionista británico de 2004, publicado ayer en TVE, y que suele ser proyectado en el sensacionalista Canal de Historia)

En fin, volviendo al tema tratado, está claro que hoy no se va a ocupar el congreso, ni va a caer el gobierno, en mi opinión la derecha va a salir reforzada con su mensaje del miedo, no se pueden llevar acciones "revolucionarias" con un discurso pseudo revolucionario sin una estrategia revolucionaria, sin una organización fuerte capaz de articular ese movimiento, pregúntenle si no a Largo Caballero y la intentona revolucionaria de 1934, uno de los mayores errores del movimiento obrero español en toda la historia. Quizá deberíamos tomar ejemplo de las revoluciones triunfantes, no copiarlas al 100%, eso evidentemente es imposible, si no aprender de sus formas de análisis y sus métodos, pero esto sin duda no lo aprenderemos viendo documentales como el publicado ayer en TVE, eso se conoce organizándose, debatiendo con compañeros, analizando la realidad e instruyéndose tanto en la teoría y como en la acción.

(Miles de revolucionarios fueron encarcelados en 1934 en toda España debido a una revolución mal planificada, imposible de triunfar, que hundió al movimiento obrero durante 2 años)


De todas formas, en la acción de hoy va a estar presente la mayoría social del país que está en contra de los recortes y el gobierno, sería una pataleta infantil por parte de las organizaciones revolucionarias no acudir a la movilización e intentar dar ejemplo en la práctica, difundiendo su discurso CON OBJETIVOS, e intentando que los manifestantes no caigan en provocaciones por parte de policía y ultraizquierdistas.

Al fin y al cabo, puede que el 25-S sirva para que la mayoría social que está en contra de los recortes y del gobierno, busque otras formas de organizarse que vayan más allá del movimientismo y el expontaneísmo, en ocasiones es necesario mirar atrás y ver como los pueblos han conseguido avanzar y tomar el poder, quien sabe, puede que estemos en el 1905 de la Revolución Rusa, cuando el expontaneísmo llevó a una brutal represión y al hundimiento del movimiento revolucionario que tardaría casi 10 años en levantar la cabeza, pero que sirvió como lección, sin duda imprescidible, para el posterior triunfo bolchevique. La fracasada revolución de 1934 también sirvió como experiencia para muchos revolucionarios, la clandestinidad, la cárcel, y la propia revolución sirvieron en la posterior guerra civil, además, la brutal represión sirvió para afianzar un discurso pro-amnistía que aunó a las fuerzas de izquierda unificando así el discurso que en parte, haría nacer al Frente Popular. 


(Cartel del PCE pidiendo la amnistía y el voto para el Frente Popular en las elecciones de 1936)


Esperemos que el 25-S salga lo mejor posible y sirva de lección para el máximo de gente posible.

sábado, 8 de septiembre de 2012

Lenin, una biografía de Robert Service

Hace tiempo me regalaron una biografía de Lenin escrita por Robert Service, lo primero que hice fue informarme por el escritor, británico, historiador profesional, especializado en Rusia, pronto leí críticas por su anticomunismo, complicidad con Boris Yeltsin y con historiadores revisionistas declarados, de todas formas me decidí a leerlo, los historiadores británicos se suelen caracterizar por su buena pluma y la cantidad de detalles que dan en la biografías, muy documentadas y copiosas, estilo Paul Preston y su biografía de Franco.

El libro es fácil de leer y resulta interesante, la vida de un líder revolucionario como Lenin da para mucho, 643 páginas concretamente, pero fluido y no resulta aburrido, algo que siempre es de agradecer, si a esto le sumas una portada a todo color con el rostro de Lenin, el repertorio de imágenes que incluye, y la “i” de su nombre rematada por una estrella roja, se convierte en un libro atractivo para todo aquel joven que este interesado en este personaje histórico, ya sabemos que la imagen hoy en día puede determinar la compra, más de lo que debería…



Pero detrás de este envoltorio atractivo para el gran público se esconde un compendio de tergiversaciones y juicios morales sobre la figura de Lenin, siempre insinuando su autoritarismo, e incluso su “maldad”. Impresionante es la frase que dice, “El joven Vladimir demostraba su maldad rompiéndole una regla a su hermana con sólo 8 años”, Service insinúa constantemente que el interés de Lenin no es aplicar el socialismo o el comunismo, si no “tomar el poder”. Evidentemente el objetivo de los bolcheviques y de Lenin era tomar el poder, pero para establecer el socialismo y liberar al pueblo ruso, Service, olvida constantemente mencionar las teorías de Lenin o del propio Marx que hablan de la conquista del poder para superar la sociedad capitalista, o simplemente saca de contexto frases de Ulianov para darle un sentido perverso. De esta forma, si no estas previamente informado, acabas pensando que Lenin fue un líder tiránico y sangriento. Un historiador no puede estar continuamente haciendo juicios de valor sobre los hechos de un sujeto, debe ceñirse a lo ocurrido desde la honradez intelectual, cosa que R. Service no hace.

Service es un historiador especialmente peligroso, ¿Por qué? Es un historiador profesional, tiene prestigio entre las editoriales y entre los gobiernos, Yeltsin dejó que Service fuese uno de los primeros en investigar los archivos secretos de la KGB y del PCUS en 1991, -curiosamente no salieron de esas investigaciones todos los monstruos que los historiadores neoliberales esperaban, por lo que tuvieron que pasar a la insinuación y a los juicios morales, como hace Robert Service- como decíamos es peligroso, primero porque logra vender muchos libros, y segundo porque es respetado dentro de una parte de la comunidad de historiadores y no es considerado un revisionista, como si lo son por ejemplo, Pío Moa, Cesar Vidal o Stanley Payne.

Muchos jóvenes –y no tan jóvenes- que sienten curiosidad y tienen inquietudes acerca del comunismo pueden sentirse defraudados al leer este libro y pensar que realmente Lenin no eral el líder revolucionario que él pensaba, si no que era un monstruo con el “gen del mal” como afirman algunos documentales del canal historia.

Tras leer el libro e investigar un poco sobre el autor, no cabe ninguna duda en calificarlo como revisionista, con todas las letras, no por lo que escribe –que también- si no por lo que no escribe y los métodos científicos que no utiliza, su intención es generar un pensamiento a partir de la manipulación histórica. A parte de este libro tiene unos cuantos sobre Rusia en general y la revolución, así como otras biografías -el género favorito de postmodernos y revisionistas- sobre Stalin y Trotsky.


Para finalizar os recomiendo lo que puede ser una buena biografía de este personaje, "Lenin, por Gerald Walter", que está colgada en esta página web y recordad, antes de leer cualquier libro hay que informarse bien de su autor y leer entre líneas. Aquel que quiera leer algo de historia con rigor histórico y buena pluma -es decir, que sea entretenido- os recomiendo a Eric Hobsbawm -por ser el más divulgativo, en libros como "Historia del siglo XX- o a cualquiera de otros de los historiadores marxistas británicos.



jueves, 2 de agosto de 2012

El revisionismo inconsciente de los comunistas


Es habitual, dentro de nuestras relaciones con otros sujetos hablar de política, la política es el arte de la toma de decisiones en torno a lo público, y las formas de hacer política se canalizan a través de nuestras ideológicas, que son las diferentes maneras que tenemos de percibir la realidad presente y pasada.

Como sujeto político me considero comunista, es decir -de forma simplificada-, creo en que los medios de producción deben de pertenecer a la comunidad, a la sociedad en completo, para así poder cubrir las necesidades sociales de una forma planificada, en contraposición al capitalismo, en el que los medios de producción pertenecen a sujetos individuales o colectivos, pero de forma privada, y las necesidades sociales no se atienden en torno a criterios racionales de bienestar si no en función a los beneficios que puedan dar.

Asentados estos conceptos básicos volvemos al inicio, en ocasiones, cuando un comunista en una conversación revela su ideología, es decir, declara ser comunista o marxista, automáticamente llueven critícitas en torno a los ejemplos de estados socialistas que ha habido en la historia, o que siguen existiendo hoy en día. Son habituales comentarios estilo: "¿Pero como puedes ser comunista si Stalin fue un genocida?" "¿Y defiendes a Cuba que es una dictadura?" "¿Y la URSS, que hizo la URSS?" "Mira Corea del Norte, ¡les lavan el cerebro y están muertos de hambre!" etc... este tipo de comentarios suelen avasallarnos de forma muy frecuente.

(Robert Conquest, uno de los historiadores revisionista de la URSS hoy en día)

¿Pero cuales son las reacciones de los comunistas ante estos comentarios?

La primera opción, y más diplomática, es obviar estos comentarios y centrarnos en la realidad actual "No te hablo de la URSS, te hablo de la España de hoy" por ejemplo, posiblemente sea la más productiva si quieres enseñarle a la otra persona tu punto de vista de la realidad actual.

En el caso de que quieras entrar al trapo se puede intentar rebatir, muy complicado... buena parte de la sociedad tiene asumido el discurso de la clase dominante; televisión, internet, contertulios, historiadores... se encargan de enturbiar la historia y la realidad de los países socialistas, y por desgracia, a día de hoy, sigue pesando más en el imaginario colectivo "lo que diga la tele" que lo que puedas rebatir, ¡con documentos incluso! a tu amigo, compañero, o aquel con quien estes debatiendo. Seguramente te traten de dogmático, pongamos un ejemplo:

"¿Como puedes ser comunista, si Stalin mató a 40 millones de personas?"
"Stalin no mató a 40 millones, para empezar una persona sólo no lo puede hacer, si acaso sería el estado soviético, y además esa cifra no se corresponde a la realidad..."
"No me puedo creer que defiendas a un genocida, el otro día vi un documental en documentos TV..."

(El canal de historia reproduce incesantemente documentales revisionistas y sensacionalistas como "Los malos de la historia" o "Stalin, el tirano Rojo")
(Jon Sistiaga se ha caracterizado en los últimos años por hacer documentales sensacionalistas sobre países socialistas en la actualidad)



Y de allí ya no se puede salir. A no ser que estes muy bien documentado, tengas capacidad de convencer y la otra persona tenga predisposición, no llegaréis más allá de una discusión esteril, más parecida a hablar del sexo de los ángeles que a otra cosa...

La tercera opción, y que yo considero más dañina es aquella que reniega del pasado, o incluso, colabora en la manipulación echando "más leña al fuego" y repitiendo los estereotipos que nos lanzan desde los medios, de crímenes y aberraciones en estados socialistas, todo esto, por supuesto, sin presentar pruebas ni documentos, simplemente para auto legitimarse en su posición dentro de la discusión, una actitud que demuestra varias cosas; cobardía -no ser capaz de asumir el pasado de aquellos que pensaban como tú-, oportunismo -criterio selectivo en tu ideología "si, soy comunista, pero reniego de todo aquello que hayan hecho los comunistas ¡Eran unos traidores y burócratas!" o simplemente falta de formación y actitud infantil ante algo que desconoces.

Esta posición le hace un flaco favor al comunismo y beneficia claramente a la manipulación, que los medios y en general la superestructura social capitalista, realizan continuamente hacia todo aquello que plante o haya platado cara a la ideología hegemónica desde 1789, el capitalismo y sus formas liberal, keynesiana o neoliberal. Repitiendo esos esteoreotipos -que nos caen como una cascada desde el poder, y que a veces son difíciles de rebatir- se repiten patrones anticomunistas y antimarxistas, cayendo así en un revisionismo inconsciente.

(Películas como "Enemigo a las puertas" y "Tierra y Libertad" reproducen patrones revisionistas)

¿Qué es el revisionismo? En su uso peyorativo hacia la historia, que es el que tratamos ahora, significa; la manipulación de la historia desde el presente con fines políticos, prescindiendo del método científico, creando así una historia "a tu medida".

¿Porqué "inconsciente"? Cuando se repiten los patrones revisionistas por falta de formación o con la finalidad de encajar en una conversación o grupo, el sujeto es producto de una derrota dialéctica en la "batalla de las ideas" y sin duda alguna no está realizando una praxis marxista al no analizar científicamente los hechos de los que se tratan, ya que está repitiendo lo que ha oido con anterioridad y que posiblemente, otro comunista que padece de ese "revisionismo inconsciente" le haya comentado. El no es consciente de que lo que dice perjudica al marxismo, tiene asumido que su postura beneficia sus argumentos, inconscientemente está asumiendo el discurso revisionista del anticomunismo.

Con esto no quiero decir que haya que defender todo lo hecho por los comunistas en el pasado, ni mucho menos, pero si que hay que analizarlo con los métodos que los revolucionarios nos han legado a lo largo de la historia, desde la dialéctica y el materialismo llegando a un método científico siempre analizando desde lo global a lo concreto, para llegar a un conocimiento más preciso en sus circunstancias, por ejemplo, para hablar de la quema de iglesias en la guerra civil española primero habría que analizar las estructuras de larga duración como el clericalismo (la importancia de la iglesia católica en la vida pública española) el anticlericalismo (institucional y revolucinario) y la coyuntura en la que se da esa quema de iglesias, la guerra civil. Sin embargo, si en vez de realizar ese análisis complejo, decimos automáticamente para evitar la discusión; "La quema de iglesias fue una barbaridad" -que puede ser cierto- y lo asimilamos como una verdad, estamos cayendo de nuevo ante un revisionismo inconsciente al no analizar las causas de esas actuaciones, labor que un marxista debe de realizar siempre.

Las experencias pasadas y presentes del socialismo no deben servirnos para justificarnos o para autolegitimarnos, si no para aprender de aciertos y errores y aplicarlos a nuestra realidad presente y futura en pro de una futura revolución, aprendiendo de nuestra experiencia acumulada lograremos superarnos.

El revisionismo anticomunista es prácticamente hegemónico en la sociedad actual -por lo menos en la española- pero no podemos dejar que lo sea entre los comunistas del estado, debemos de estar siempre preparados y bien armados para la batalla de las ideas y ahí, juega un papel clave e imprescibdible la formación, conocer las herramientas de las que se dota el marxismo y aplicarlas a la historia y a la actualidad. Para ello siempre es positivo repasar a los clásicos, a Marx y a Engels, esos grandes pensadores que fueron capaces de sintetizar en el siglo XIX lo mejor que había creado la humanidad hasta entonces, creando así un metodo de análisis y una herramienta revolucionaria que tiene la misma validez hoy que hace 100 años, porque no olvidemos que el marxismo no es un dogma, si no una ciencia revolucionaria.




Para conocer esos métodos de análisis y fuentes que nos hablan de la historia de los estados socialistas sin llegar a ese revisionismo voy a dejar dos links que pueden servir como inicio:

http://cierzorojo.blogspot.com.es/ (Blog de una distribuidora de libros antirrevisionistas)
http://archivo.juventudes.org/ (Archivo de formación de la UJCE donde podemos encontrar de forma gratuita los textos clásicos marxistas y mucho más)